Fenómeno “Ponzaning” III: DE ATÚN, LA REBOTICA Y SALA DESPIECE

Ya sabéis que me pirra el tardeo y el picoteo informal. ¡Oye! Que una buena cena en un restaurante de “mantel” siempre es de agradecer y para determinadas ocasiones, es preferible, pero este ambiente divertido y algo loco que tiene la calle Ponzano, es muy TOP.  Así que, once again, ¡os dejo algunas recomendaciones más (otras aquí y aquí) para que sigáis disfrutando del Fenómeno Ponzaning!

  • DE ATÚN

Desde Barbate y hasta Ponzano, en De Atún nos encontramos con uno de los mejores atunes de Almadraba en Madrid, así que si tienes capricho, ni te lo pienses.

Se trata de una pequeña taberna con una decoración sencilla y cuidada donde predomina el color blanco. Cuenta con dos salas con mesas bajas, una gran barra perfecta para un picoteo más informal y la cocina a la vista para poder cotillear como realizan todas las elaboraciones.

Su chef ejecutivo, Damián Ríos, ofrece una carta con productos de primera calidad, con mucha fusión e influencias niponas pero con un claro protagonista: el atún en todas sus vertientes y tipos de cortes, aunque hay mucha más variedad de platos en su carta!

La mayoría de los platos son en crudo o cocinados a baja temperatura. Carpaccios, sashimis, tartares, tatakis… No te cansarás del producto estrella puesto que lo combinan a la perfección con una gran variedad de ingredientes y realizan un montón de elaboraciones diferentes para que cada plato tenga un sabor único. Además, y aunque casi todos los platos de su carta tienen como protagonista el pescado crudo, están muy concienciados con las intolerancias y alergias, ofreciendo productos, platos y adaptaciones sin gluten. 

La carta se divide en tapas más pequeñas perfectas si quieres probar más cosas, entrantes, platos fríos y calientes y especialidades.

Alguna de sus especialidades son el tomatún (carpaccio de atún rojo con aceite de oliva, salsa teriyaki, tierra de alga wakame y tomate triturado), el tataki de atún en tempura o a la plancha, el taco de ventresca de atún confitado con huevo de codorniz y trufa, el atún picante con huevo frito y patata confitada o el trio de atún para probar todas las variedades con sashimi, tataki y tartar.

¡Muy muy recomendable!

  • LA REBOTICA DE PONZANO

La seña de identidad de la Rebotica es la fusión de ocio y gastronomía. Puedes venir a comer, a cenar, a tomar el aperitivo, llevarte a tus compis de la ofi para el afterwork a media tarde o a tomar unas copas o cócteles.

Y eso es lo que te enganchará de este sitio: sobre todo, el ambiente joven, informal y divertido.

Una barra cuadrada central y mesas bajas alrededor con paredes de ladrillo visto, sillones muy cómodos tapizados en colores vivos y una decoración muy cálida en general.

Su carta se compone de pinchos y raciones desde los más tradicionales, como el pincho de tortilla, a las más elaboradas con un toque contemporáneo como el bao de rabo de toro o su carrillera ibérica. Una cocina de mercado con productos de buena calidad apta para todos los gustos.

Además, vermouths, copas y cócteles donde puedes elegir entre los más clásicos, como la Margarita o el Cosmopolitan o los de autor inspirados en las fórmulas de las antiguas reboticas.

  • SALA DESPIECE

La máxima de Sala Despiece es la calidad de su producto que Javier Bonet, el creador del concepto, trata de transformar lo menos posible para mantener su esencia y hacer que sea el verdadero protagonista. Un claro homenaje a la materia de primera calidad.

Su estética industrial le da el toque diferente y original. Un espacio recogido que siempre está lleno y que se inspira en las zonas de corte de las carnicerías o pescaderías. Vaya, que parece más un laboratorio que un restaurante!!

Las paredes y el techo están cubiertos de cajas de poliespán utilizadas para el transporte de los productos recordándonos que el producto siempre está “por encima de nosotros”, el suelo es de plástico y la gran barra es el centro de la sala y ejerce de mesa de despiece, de presentación y exhibición de los productos y de trabajo del equipo cuyo uniforme de batas blancas, pantalones azules y corbata, sigue haciendo un guiño al estilo del local. También forma parte de la decoración una vitrina retroiluminada que contiene una colección de cuchillos y utensilios de corte para carne y pescado, además de botas de agua de trabajo.

En esta parte central del espacio no se admiten reservas y se atiende por orden de llegada (te aconsejo que llegues pronto para coger sitio!!) pero si quieres ir sobre seguro, disponen de la Mesa de Despiece, una especie de reservado situado detrás del escaparate de producto compuesta por 12 plazas para la que sí puedes realizar una reserva.

La carta no podía ser menos original: albaranes escritos a boli donde indican los ingredientes complementarios, unidades de medida y elaboración de la receta de cada plato. Además disponen de carta de alérgenos.

Los platos se presentan de la forma menos manipulada posible pero no por ello menos originales y sabrosos. Destacan el Chuletón cenital (carne de vaca cortada muy fina con salsa tartufata, tomate aliñado, sal maldon, pimienta y aceite virgen. Los comensales han de  terminar ellos mismos el plato, convirtiendo la lámina en un rollito relleno), las trufas cárnicas o el Rolex (combinación de panceta, foie y yema de huevo cocinada a baja temperatura). Tampoco puedes perderte la selección de pescados y mariscos o alguna de sus verduras como la bola de burrata con pesto o el solomillo de tomata (tomate pelado con aceite y hojas de albahaca frita e inyectado con zumo de fruta).

¿Dónde están?

De atún – Calle Ponzano, 59, Madrid (También en Calle Doctor Castelo, 14 y Calle Hortaleza, 51) – Visita su web

La Rebotica de Ponzano – Calle Ponzano, 31, Madrid – Visita su web

Sala Despiece – Calle Ponzano, 11, Madrid – Visita su web

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