La nueva fusión de cocina japonesa con toques latinos y asiáticos se produce en el nuevo restaurante del grupo Rantanplan (sus anteriores proyectos son Teckel y Pointer): Chow Chow. Y es que las razas caninas van a seguir dando que hablar durante mucho tiempo.

El espacio ha sido diseñado por el estudio María Villalón en la que confían de nuevo. Desde que entras la elegancia que compone todo el local te deja entusiasmado. La decoración está inspirada Japón, los techos, las mesas, la vegetación, incluso las sombras que se forman en el suelo con la luz natural son realmente llamativas.

A la entrada se encuentra una especie de invernadero japonés que consigue ese toque zen con un equilibrio de energía alucinante. A continuación se encuentra el salón principal con mesas bajas y bancos corridos. Toda la decoración es sobria y minimalista en la que incluyen elementos naturales como la madera, la piel o la piedra. Toda la iluminación, la natural que accede desde la cristalera de la entrada y del lucernario que preside el salón principal, y la artificial, con luces indirectas cálidas, simbolizan ese equilibrio y armonía que se respira en todo el restaurante.

En cuanto a su cocina, el chef Alex Moranda, referente de la gastronomía Nipona, formado en Japón y procedente de restaurantes como NOBU en Londres o Kabuki y 99 Sushi Bar en Madrid, apuesta por la mejor cocina internacional.

Una propuesta gastronómica de alta calidad que une esa cocina japonesa con toques peruanos, mexicanos, venezolanos y brasileños.

En la carta, que cambiará continuamente, puedes encontrar entrantes como el trío de mini tacos de bogavante con mahonesa de tobiko y lima, de carrillera en mole poblano y sour cream y de salmón peruvian style, las gyozas de wagyu o las mini arepas de buey con salsa de rocoto y yuzu.

Luego tienen un apartado de ceviches y crudos con sashimis, ostras, tartar y el increíble tiradito de wagyu A5 con salsa de ají amarillo, camote y chips de ajo (¡este plato es totalmente recomendable!), un apartado de platos calientes y una gran variedad de nigiris y rolls en los que la fusión se experimenta en su máximo esplendor: Chow Chow Maki de atún picante, pepino, salsa chipotle, cebolla roja, masago arare y peta zetas o el Billonaire Roll de cangrejo real, espárragos trigueros, wagyu A5 y láminas de oro.

Por último, cuentan con unos postres muy golosos, como el helado de kakigori, que deja la lengua azul, la tarta de tres leches con chocolate o el coulant de chocolate y té verde, y además una excelente carta de vinos para hacer un perfecto maridaje.

El grupo tiene previstas dos aperturas más para este año 2017 por lo que estaremos muy pendientes de esta evolución.

¿Dónde está?

Chow Chow – Av. de Concha Espina, 55, Madrid – Visita su web