Antes de mis vacaciones, disfruté muchísimo de una noche en el restaurante Dabbawala pero no tuve tiempo para contaros cuánto me gustó este sitio y su propuesta culinaria, así que, ¡voy a ello!

El conocido chef Luca Rodi se unió con Pablo Tamargo para crear este precioso rincón en Madrid. El primero ofrece su experiencia gastronómica para crear platos con productos de altísima calidad y de mercado, con sabores únicos y de lo más originales. El segundo, aporta su conocimiento empresarial y su gran entendimiento en vinos para poder realizar el maridaje perfecto con referencias muy particulares de España.

El restaurante se divide en dos espacios: uno en la parte superior a pie de calle donde resaltan sus vigas de madera creando un ambiente cálido e íntimo perfecto para una cena en pareja. Además, cuentan con un espacio underground perfecto para eventos especiales o cualquier tipo de celebración.

Antes de pasar a describir su menú, me gustaría destacar dos cosas: La primera es que toda (sí, habéis oído bien, toda) su carta es gluten free, por lo que todos los celíacos se sentirán como en casa y podrán disfrutar de cada uno de sus platos, incluyendo cerveza y pan sin gluten. Lo segundo, es que si pides los platos para compartir, directamente ellos te lo sirven de manera individual y os aseguro que el resultado es más que contundente.

Pasemos a su carta… Ofrecen un menú de mercado por 33€ que con maridaje incluido serían 55€. Me parece un precio increíble porque los platos son dignos de mención. Aún así, si os convencen más otros platos que los que se incluyen en el menú, ninguno dejará de sorprenderos.

La carta es cortita pero especialmente cuidada. Va cambiando según la temporada lo que indica que ofrece una materia prima con productos frescos y de la mayor calidad. Sus platos son de lo más creativos y originales.

Nos sirvieron de aperitivo un salmorejo que estaba riquísimo y a continuación pedimos el huevo poché con boletus, trigueros y crema de patata trufada, el steak tartar con mostaza finas hierbas y el canelón Rossini hecho con carne magra de gallina y morcillo de vaca, además de otros ingredientes como foie, coñac y trufa. En este último plato, la pasta tradicional la sustituyen por unas finas láminas de apio-nabo o celerit que le dan un toque, si cabe, más sofisticado y la bechamel es una crema a base de caldo de gallina, mantequilla  y nata montada, a última hora, con una yema de huevo para poder ser gluten free.

Todo estaba delicioso aunque he de reconocer que el plato más sorprendente y que más nos gustó fue el canelón.

Otros de los platos más recomendados de su carta son el Arroz con cigalita o el ceviche caliente de corvina. (¡Los probaremos en la próxima ocasión!)

No pudimos resistirnos a probar los dulces de Dabbawala. La cheesecake con frutos del bosque y sorbete de frambuesa y el bizcocho de zanahoria con chocolate blanco y Ras al Hanout fueron espectaculares. ¡Placer para todos los sentidos!

Por último, el equipo nos atendió fenomenal, estuvieron pendientes en todo momento y te recomiendan y explican cada plato con verdadera pasión.

En fin, que no puedo más que recomendaros encarecidamente que vayáis a Dabbawala. Que lo probéis, lo disfrutéis y os dejéis llevar por estos placeres culinarios.

¿Dónde está?

Dabbawala – Calle El Españoleto 10, 28010 Madrid – Visita su web