LAS CHICAS, LOS CHICOS Y LOS MANIQUÍS

Buscando un sitio chulo para comer con mis amigas un viernes por el centro de Madrid, doy con Las chicas, los chicos y los maniquís, uno de los sitios de moda de Madrid. Y claro, después de conocerlo, ya lo entiendo.

El espíritu de los 80 y de la Movida Madrileña te envuelve según cruzas la puerta. ¡Qué decoración! ¡Qué colores! ¡Qué ambientación! Un auténtico tributo a la noche madrileña.

El restaurante está dentro del hotel Axel de Madrid en la calle Atocha y es la última creación de Grup Iglesias que ya gestiona un total de doce establecimientos donde cuentan, en todos ellos, con la mejor materia prima y la mejor ejecución siempre incorporando nuevas técnicas.

Las chicas, los chicos y los maniquís cuenta con tres salas interiores monocromáticas interconectadas. Colores muy vivos y llamativos, un hilo musical con canciones de los 80 que no te dejaran tener el culo quieto en la silla y carteles con tipografías vintage son parte del interiorismo de este original restaurante.

Pero es que cuando veas sus platos y vajillas del taller del maestro Piñero ya vas a terminar de alucinar.

A los fogones se encuentra Pedro Gallego, con el asesoramiento creativo de Miguel Estrada (Tickets) y Robert Gelonch (el Bulli). En su carta, tapas y platillos tradicionales con un nuevo enfoque muy moderno y con aportaciones de aquí y de allá. Creatividad y sabor en estado puro.

En primer lugar, sus conservas e ibéricos. A continuación las tapas y sus elaboraciones con las que te llevarán al huerto. Siguen con la ley del mar y la carne de cañón y el remate final con sus postres.

Algunos de los must de sus primeros platos son las croquetas de jamón y pollo, sus patatas Masiel con salsa brava y espuma ligera de alioli o el plato nacho pop con guacamole con gambas, salsa criolla y totopos crujientes.

Del mar, muy recomendable el ceviche de corvina thai o el original bocata con pan negro de calamares con mayonesa de kimchi y encurtidos y de carne sin ninguna duda el cochinillo ibérico confitado con patatas y salsa de tamarindo, el steak tartar con patata crujiente y parmesano o el riquísimo arroz meloso de pato y gorgonzola.

Tendrás las mismas dudas para elegir el postre, pero pudimos probar el flan fatal (panna cotta con miel y nuez pecana) y las trufas de luxe de café y baileys y estaban riquísimos!

El horario de Las chicas, los chicos y los maniquís es non stop. En su barra de desayunos, vermut y afterword puedes ir de lunes a viernes de 07:00 a 23:00 y fines de semana de 08:00 a 23:00, para comidas de lunes a domingo de 13:00 a 16:00 y las cenas de lunes a jueves y domingos de 20:00 a 23:00 y viernes y sábados de 20:00 a 00:00.

Por si no fuera suficiente, han incorporado recientemente el club Bala Perdida, situado bajo el hotel y bajo el restaurante. Se trata de un nuevo concepto de bar subterráneo, una cueva con muro de ladrillo visto, dividida en dos bóvedas donde puedes encontrar cócteles (el Miguel de Molina con vodka, champagne, cassis y maracuyá o el Tiro loco con tequila, jengibre, limón y  naranja son sus imprescindibles), snacks y música para rematar las noches o para ir a media tarde.

Bala Perdida, solo cierra lunes y martes, el resto de días puedes disfrutarlo a partir de las 19:00 y seguir a rajatabla su lema: “Jarana is allowed”.

El hotel también cuenta con un precioso rooftop en la cima perfecto para las tardes y noches de verano.

¡Espero que lo disfrutéis tanto como yo!

¿Dónde está?

Las chicas, los chicos y los maniquís – Calle Atocha, 49, Madrid – Visita su web

2 thoughts on “LAS CHICAS, LOS CHICOS Y LOS MANIQUÍS

    1. My places to be Post author

      Ya me contarás que te parece cuando vayas! Está genial, seguro que te gusta! 🙂

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