El primer gran descubrimiento del año: EFÍMERO

Acaba de empezar el año y ya he hecho un descubrimiento gastro de los que son difíciles de superar. Efímero abrió sus puertas en Octubre de 2018 y es uno de los sitios que más me ha gustado.

Es la última apertura del grupo Rantanplán y esta vez han dejado la saga canina de lado para crear esta maravilla. Se encuentra en la parte superior de Pointer Madrid con quién comparte entrada y nos ofrece unas vistas privilegiadas de la Plaza de Colón.

Efímero significa lo que todos pensáis: Nada dura para siempre. Su máxima son las experiencias efímeras como consecuencia de la temporalidad de cada uno de los productos que ofrece. Cada alimento tiene su época y Efímero nos lo ofrece en el momento preciso. Apuestan sin duda por la sostenibilidad medioambiental y ofrecen el mayor respeto al producto natural.

Cuenta con una capacidad de hasta 120 personas y dispone de un amplio reservado más íntimo perfecto para los eventos más importantes. El espacio ha sido diseñado por el estudio Lorena del Pozo y se identifica sin duda por su estilo cosmopolita, sofisticado, elegante y exclusivo donde predominan los colores neutros pero con mucha calidez consiguiendo un ambiente relajado perfecto para disfrutar de su gastronomía.

Su concepto es fiel al producto, no sólo cuando éste llega al restaurante, si no desde el nacimiento de esa materia prima. El objetivo principal de Efímero es ofrecernos los productos de mayor calidad, algo que no podría entenderse si no fueran de temporada. Por este motivo, su carta escrita a mano y con la fecha impresa, se renueva constantemente.

Joaquín Serrano Jiménez (jefe de cocina), Gonzalo Menéndez (responsable de I+D) y César Galán (chef ejecutivo), forman un equipo dinámico y exigente y son los responsables de crear platos espontáneos, creativos y personales siempre con respeto a las recetas tradicionales como característica a la hora de definir su cocina.

Todos los días elaboran una nueva carta con platos diferentes que cambian en función de la materia prima disponible en cada época del año. Por ejemplo, en los meses de otoño en los fogones de Efímero tendrá lugar un impresionante homenaje a productos como las setas, carnes de caza (perdiz, pato, gamo…) o en invierno se podrán degustar platos increíbles con marisco y aves.

Aunque cuando vayáis (porque tenéis que ir si o si!) igual ya no hay estos platos (en ese caso, habrá otros igual o incluso mejores), nosotros probamos alguno como la alcachofa fresca confitada, su crema, anguila y foie, la torrija salada con caldo ahumado de cebolla y trufa blanca, el lenguado a la plancha con porrusalda de apionabo o el pichón a la brasa con salsa perigord.

No sabría elegir cuál nos gustó más. El sabor, la textura… ¡Buenísimos! Nosotros éramos dos y pidiendo una ración de cada, ya venía servido en dos platos diferentes, para que cada uno mojara el pan que quisiera en su propia salsa 🙂

De postre probamos las natillas de pistacho con café… Poco más que añadir, dejad hueco para el postre.

El servicio perfecto también, la atención, la explicación de cada plato, al final de la cena, Gonzalo se acerca a la mesa para preguntar qué tal ha ido todo… En fin, un diez!

¿Dónde está?

Efímero – Calle del Marqués de la Ensenada, 16, Madrid – Visita su web

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