Experiencia japo 360º en MADAME SUSHITA

Sabéis que tengo flechazos diarios: con la gente, con los sitios chulos, con los detalles y con las cosas bien hechas.

El día que Madame Sushita y yo nos conocimos fue un poco así: Tuve un muy buen día de trabajo donde consiguieron sacarme más de una sonrisa (flechazo número uno), fui al showroom de moda de Invitada Perfecta en 1001 Atmosphera (flechazo número dos), me reencontré con mi +1 favorito (flechazo número tres) y llegué a cenar a Madame Sushita (flechazo número cuatro: el sitio / flechazo número cinco: la carta, platos y comida / flechazo número seis: la atención…)

El restaurante es el cuarto del Grupo Sushita en la capital y vuelve a convertirse en un referente de la cocina japo, con buen producto y calidad a precios competitivos.

Es uno de esos lugares casi de museo, en los que no sabes si vas a cenar o hacer un tour con guía. Bonito a rabiar con una de las decoraciones más especiales que he visto. Nada más cruzar la puerta, ya estamos viviendo esta nueva experiencia japo donde la ambientación cobra tanta importancia como la cocina.

Su interiorismo con un diseño impactante y cuidado hasta el último detalle, es uno de los puntos fuertes de Madame Sushita y una de sus señas de identidad. Ambientado en una gran biblioteca, tiene estanterías rojas repletas de libros desde el suelo hasta el techo, suelo con moqueta (pero bonita y limpia, no como las “típicas” horribles de los hoteles), una gran chimenea, muchos motivos florales y de vegetación y unos toques muy modernos.

Cuenta con dos plantas, la barra presidencial donde destaca la gran estantería de libros en la entrada, una amplia barra de sushi donde se elabora la comida en vivo y al momento ofreciendo un gran espectáculo de showcooking, una terraza y un salón reservado para celebraciones más privadas.

Como es previsible hablando de un sitio así, la cocina no podía estar menos cuidada. Su carta se centra en platos a base de pastas frescas, arroz, ceviches y platos fusión. Además incorpora algunas novedades con respecto a los otros restaurantes del grupo.

Alguna de sus especialidades son los tatakis de solomillo al carbón con papas y mojo picón, de atún con espuma de aguacate o al carbón con chips de kale , las gyozas de wagyu con mermelada de tomate y albahaca, el black cod (bacalao negro) con salsa misoyaki, el rollito de pato crujiente con salsa Housin o la tempura de gambas rojas con chile dulce.

Por supuesto no puedes dejar de probar alguna de sus variedades de sushi y nigiris como el Nigiri de huevo de codorniz con jamón y crujiente de patata o el Nigiri de huevo de codorniz y chanquetes, los maki rolls como el Rollo tartar de atún picante (tartar de atún con sichimi, aguacate, pepino, lechuga, cebollino, soja y salsas spicy y kimuchi) o el Rollo salmón y setas (salmón, seta shiitake dulce y piñones con salsa mahonesa wasabi, topping de sésamo mix, acompañado de salsa de soja), sus tartares, tiraditos, sashimis y los ceviches como el trío de ceviches de atún, lubina y pez limón.

De postre pudimos probar su original y diferente tarta de queso Idiazabal templado y unos mini polos artesanales muy ricos.

También cuentan con una amplia selección de cócteles de inspiración asiática donde mezclan sabores agridulces con sabores más secos y cítricos perfectos para cerrar una noche redonda o para ir con tus amigos de afterwork.

¡No te pierdas esta experiencia de 360º!

¿Dónde está?

Madame Sushita – Paseo de la Habana, 15, Madrid – Visita su web

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