En Enero de este año abrió sus puertas Brasserie Antoinette en pleno centro de Madrid, en la calle Preciados. Os sonará porque ya lo recomendé en mi post de sitios Dog Friendly de Madrid.

Inspirado por completo en las auténticas brasseries parisinas, nos traen un concepto de cocina de lo más chic, elegante y sofisticado. Perfecto para los amantes de la cultura francesa, la buena gastronomía y los espacios con mucha personalidad.

Tanto la decoración del restaurante como su carta tiene ese aire francés tan especial donde puedes degustar platos y recetas de toda la vida tan típicos como crépes (gran especialidad de Antoinette), galettes, gofres… siempre con productos de la mejor calidad, a cualquier hora del día y en una atmósfera de lo más acogedora.

Su cuidada decoración e interiorismo de estilo clásico te hace sentir que estás en París nada más cruzar la puerta. Toques barrocos y contemporáneos, música francesa de hilo musical, acabados de latón de sus mesas, cojines estampados de suave terciopelo, los cuadros y grabados que aluden a diversos iconos artísticos o históricos franceses… son algunos de sus detalles más especiales.

El restaurante se distribuye en dos plantas donde se encuentra una amplia barra en la entrada y algunas mesas altas para una degustación más informal, a continuación mesas bajas con banco corrido y la cocina abierta simulando una escena de teatro, un “petit-salon” para hasta 12 comensales y una sala en la planta inferior de hasta 34 personas perfecta para eventos además del reservado privado para 6 personas. Un sinfín de rincones y espacios, cada uno con su toque distintivo variando la iluminación y los sofisticados papeles que cubren las paredes.

El chef Jean-Jacques Payel y su equipo elaboran platos inspirados en la tradición culinaria francesa con un toque creativo. Una amplia y trabajada carta que varía con las estaciones del año y se adapta siempre a los productos de cada temporada.

Se divide en actos como si de una obra teatral se tratara. En los entrantes, o el primer acto, destacan platos como el mi-cuit de foie gras con sabores orientales, compota de ruibarbo y acompañado de su brioche tostado, el salteado de ancas de rana y cangrejos de río asados con salsa de pastís Henri Bardouin, aceite de perifolio y huevo escalfado a 63º o un delicioso salmón marinado con remolacha y eneldo, coulis de pimiento rojo y mousse de queso de cabra.

Para los principales (o segundo acto) nos sorprenden con platos como el jarrete de cordero braseado con puré de habas, verduras confitadas a la provenzal y salsa de romero, el tartar de buey cortado a cuchillo con patatas fritas caseras, el lomo de merluza con salsa mouclade (de mejillones) sobre cama de col rizada e hinojos baby o un plato vegetariano Panzerotti de queso pecorino y pera, puré de alcachofa y pickled de remolacha y nata infusionada con queso parmesano.

El tercer acto y el más dulce de todos, incluye postres como el Vacherin que es un merengue relleno con mango y manzana Granny Smith y helado de nata o la mousse de vainilla, gelatina de limón, crumble y frambuesa.

Cabe destacar también sus ensaladas copiosas como la Pèrigourdine, con foie gras a la plancha, mollejas confitadas, tiras de magret de pato ahumado, aceite de trufa y canónigos, la Délicate Antoinette con mezclum, fresas, granada, avellanas, lascas de queso Comté y vinagreta de miel y también la Printanière, con rúcula, tiras de pollo crujiente con miel y sal ahumada, tomates cherry, pomelo rosado, almendras y aceitunas negras.

Por supuesto mención (y apartado) aparte merecen las Galettes (que se preparan tal y como dicta la tradición: con harina de trigo negro sarraceno molida exclusivamente por Moulin de la Fatigue, un molino fundado en 1870 en Vitré, Bretaña) y entre las que destacan algunas tan ricas como La Chavignol con queso crottin de Chavignol, escarola rizada trufada, crujiente de panceta ahumada también las hay en otras ocho variedades más, algunas tan sorprendentes como la llamada La Marie-Galante: con vieiras, cangrejos de río, chipirones, alga deshidratada y bisque de bogavante; los crêpes (cuya masa se elabora con harina de trigo ecológica producida también en Francia) y que están presentes en sus modalidades más clásicas: con mantequilla y azúcar, con chantilly, con distintas mermeladas o con Nutella además de en irresistibles creaciones exclusivas y los gofres que pueden ser diseñados por el comensal, eligiendo los ingredientes principales como la nata o el chocolate y entre los distintos tipos de mermeladas.

Completan su oferta gastronómica una amplia y excelente selección de vinos, champagnes y cócteles y un reciente y novedoso brunch que incluye un menú completo, variado y riquísimo por 23€ y que no puedes perderte.

¿Dónde está?

Brasserie Antoinette – Calle Preciados, 34, Madrid – Visita su web