Todos los amantes de la cocina italiana, entre los que por supuesto me incluyo, estamos de enhorabuena. El grupo Le Cocó ha inaugurado el pasado mes de Septiembre su nuevo restaurante: Fellina. Sus propietarios Esteban Arnaiz y Aynara Menchaca, han vuelto a conseguir enamorarnos como ya lo hicieron antes con El Columpio, Le Cocó o Somos Garra.

Restaurante italiano en estado puro: en esencia, en cultura, en tradición, en decoración y en sabores. Auténtica cocina italiana con recetas originales y sabrosas y platos más que  contundentes perfectos para amantes de la buena mesa.

Fellina tiene aire de trattoria y aunque presume de una de las mejores cocinas italianas a manos de Diego Bejarano, no es solo pasta y pizzas; es vivir y disfrutar la experiencia también con su decoración y su equipo.

El diseño interior corre a cuenta de Madrid In Love. Cada detalle es único y de verdad te sientes trasladado a Italia en el momento en que cruzas la puerta. Se respira cercanía y tradición en cada rincón del restaurante.

En la parte de abajo una terracita preciosa y acogedora, con manteles y servilletas de cuadros y mucha vegetación; en la parte de arriba un salón comedor muy amplio y cálido con un espacio reservado más íntimo al fondo.

Y, cortesía del antiguo Random, mantienen Anónimo Club ubicado en el sótano al que solo se puede acceder con contraseña. Un espacio perfecto para un afterwork o para terminar la noche con unas copas, cócteles de autor o combinados premium. Un escondite perfecto para eventos y celebraciones privados previa reserva.

Su carta es un verdadero dilema. Si puedes ir con un grupo de amigos, mucho mejor para pedir platos a compartir y así poder probar muchas más cosas.

Alguno de sus entrantes imprescindibles son el Tagliere di affetati misti (tabla de embutidos italianos), el Vitello Tonnato (finas lonchas de ternera con alcaparras y aceitunas, Melanzane alla Parmigiana (Berenjenas rellenas a la parmesana), los huevos camperos con tomate y trufa o alguna de sus ensaladas como la espectacular burrata con tomate confitado y mermelada de cebolla roja.

Después tienen lasagnas, risottos y pastas frescas y caseras al dente en casi todas sus versiones: cortas, largas y rellenas. La original receta de los Spaghetti alla carbonara siguiendo la receta auténtica romana que te preparan en directo con yemas de huevo de corral, guanciale y pecorino es increíble.

Las pizzas no lo son menos: con pesto de pistacho y mortadela, con huevos de codorniz y trufa o las originales pizzas fritas de mozzarella, tomate y albahaca o de speck y gorgonzola.

En su carta también disponen de carnes y pescados con guisos caseros de como el Polpette di Manzo con Purè di Patate (albóndigas caseras de ternera con puré de patatas), el Pollo alla Pizzaiola (con mozzarella fundida y tomate), la Saltimbocca di Mortadella e Salvia (Escalopines de ternera con mozzarella, salvia y mantequilla), o la Spigola con purè di Piselli (lubina con puré de guisantes).

Como os comenté antes, los platos son muy contundentes por lo que llegados a este punto solo querrás salir rodando de allí, ¡pero aviso!, dejad hueco para el postre porque no os arrepentiréis: torta della Nonna (una tarta de arroz típica de Cerdeña, con receta secreta, acompañada de helado de dulce de leche), el Fogottino alla Nutella (un saquito de masa de pizza relleno de Nutella caliente, o los Gelati Artigianali de Dulce de Leche, Pistacho, Tiramisú, Vainilla, Chocolate, Aceituna, Limón o Mango. Cada cual más irresistible.

Con una excelente calidad – precio y con opciones aptas para celiacos también, os recomiendo sin lugar a dudas ir a probar Fellina.

¿Dónde está?

Fellina – Calle Caracas, 21, Madrid – Visita su web